No todo lo sabe, pero el Parmigiano Reggiano es un queso sin lactosa, por lo cual puede ser consumido por personas con intolerancia a la misma.

¿Por qué el Parmigiano Reggiano es sin lactosa?

El Parmigiano Reggiano no contiene lactosa ni galactosa. Su ausencia es consecuencia natural del proceso típico de elaboración del Parmigiano Reggiano y depende del largo proceso de curación. Inmediatamente después de la producción, se produce un rápido desarrollo de lactobacilos, que en 6-8 horas fermentan toda la lactosa presente en la cuajada. Incluso la galactosa, el azúcar simple que se forma mediante la lactosa, se metaboliza rápidamente en 24-48 horas, desapareciendo por completo.

El Ministerio de Salud emitió el 16/06/16 una circular (0024708) sobre la ausencia o la presencia reducida de lactosa en los productos lácteos que no contienen este azúcar o que contienen una cantidad reducida como resultado de la proceso de producción habitual. Como consecuencia, el Ministerio de Salud considera legítimo utilizar, en el etiquetado de los productos lácteos antes mencionados, información sobre la ausencia de lactosa cuando dichos productos tengan niveles de lactosa inferiores a 0,1 g/100 g.

El Parmigiano Reggiano es, por lo tanto, un producto 100% natural elaborado sin aditivos ni conservantes, exclusivamente elaborado con leche, sal, cuajo y naturalmente sin lactosa.

¿Qué es la lactosa?

La lactosa es el azúcar que se encuentra en la leche. Es un azúcar complejo que consiste en dos azúcares simples, glucosa y galactosa. La lactosa no puede ser absorbida por el intestino delgado y, por lo tanto, puede ser utilizada por nuestro cuerpo. Los azúcares simples, la glucosa y la galactosa, por otro lado, son nutrientes que el organismo humano puede absorber y utilizar. Esto se debe a la lactasa, una enzima natural que escinde lactosa en glucosa y galactosa en el intestino delgado, lo que ayuda a su digestión.