Situada sobre las colinas parmesanas, cerca de Neviano degli Arduini, la Quesería de Provazzano entra a formar parte del modelo de cadena de producción integrada de Dalter Alimentari. La de Provazzano es la tercera quesería gestionada por Dalter Alimentari: las otras dos son la Quesería Colline di Selvapiana e Canossa y la Latteria Sociale del Cigarello, ambas en los apeninos reggianos. El planteamiento de esta operación es el de consolidar el modelo de cadena de producción integrada que Dalter Alimentari comenzó a implantar en 2010. En la actualidad, la Quesería de Provazzano dispone de 10 calderas y un almacén de maduración del queso Parmigiano Reggiano (Parmesano) con una capacidad de en torno a 1000 ruedas. Cada día se trabajan 10.000 kg de leche y la capacidad productiva diaria es de 20 ruedas de queso parmesano. La integración plena de esta estructura en el modelo de cadena de producción definido por Dalter se ha producido en plazos muy breves. Esto se debe también a que el quesero de la Quesería de Provazzano se formó primero en la Quesería de Canossa y, más tarde, en la Quesería de Selvapiana, parte integrante del Grupo Dalter. En concreto, durante muchos años fue aprendiz de Andrea Caiti, quien le confió los secretos de la producción del queso Parmigiano Reggiano (Parmesano) y le transmitió la pasión por este oficio de tradición milenaria. Una curiosidad: precisamente para evocar la filosofía de Dalter Alimentari por lo que respecta al queso parmesano italiano, siendo algunas de sus piedras angulares conceptos como la tradición, la dedicación, el talento y la excelencia cualitativa, como número de caseta se eligió el 2417. Un número que recuerda al 417, el código de identificación de la Quesería Colline di Selvapiana e Canossa: todo esto viene a significar que la Quesería de Provazzano pretende «ser el doble» que aquella y seguir el camino que la ha llevado a conquistar numerosos reconocimientos internacionales.